Publicado el: 2 de agosto, 2022Te tomará solo 3,2 minutos leerlo
Motivacion Intrinseca Motivación Extrinseca

Motivación intrínseca y motivación extrínseca

Se entiende que esto significa que un deseo es desencadenado por un estímulo interno o externo, lo que se traducirá en un esfuerzo natural para conseguir tus metas.

La motivación generalmente se divide en dos tipos: motivación intrínseca y motivación extrínseca. La motivación intrínseca ocurre cuando el deseo de hacer algo proviene del interior de una persona y no existe una motivación externa aparente para que suceda.

Participé en un pasatiempo solo por diversión, como pintar, hacer modelos de juguetes, coleccionar sellos, colocar recortes y más, son ejemplos de motivación intrínseca.

La motivación extrínseca es la presencia de un factor foráneo que actúa como motivador de la conducta. Esto se ve a menudo en lugares de trabajo donde los empleados son motivados por sus superiores al ofrecer recompensas tangibles como bonificaciones o promociones.

En un nivel general, podemos definirlo como el impulso con que iniciamos para tomar ciertas acciones para lograr objetivos específicos. Se puede comparar con la energía que dirige y guía el comportamiento.

Motivación intrínseca o Motivación extrínseca ¿Cuál es mejor?

Cualquiera sea la fuente de motivación, sea Motivación intrínseca o Motivación extrínseca, lo importante es mantenerla. Hay que entenderlas como herramientas, ya que cada uno de nosotros tiene un mecanismo interno que responde, ya sea a factores internos como externos, para lograr alcanzar metas.

En el caso de la motivación extrínseca, lo que nos impulsa es la recompensa externa que vamos a obtener y esto nos mantiene motivados y enfocados en esa meta. Un ejemplo hipotético de la motivación extrínseca podría ser que en tu trabajo darán de premio un automóvil último modelo al final del año al mejor vendedor de la empresa. La promesa del premio te mantendrá motivado a trabajar duro y a querer ser el mejor vendedor de la empresa para poder ganar ese automóvil.

En el caso de la motivación intrínseca, lo que nos impulsa es una meta, un sueño o logro personal.

Un ejemplo hipotético de motivación intrínseca es quizás querer graduarse de una carrera en particular que te apasiona no por la promesa del dinero a futuro, sino por satisfacción; el aprender un idioma, un instrumento musical, escribir un libro, etc. en fin todo aquello que nace de tu interior que te impulsa a diario a querer alcanzar metas.

¿Cuál motivación es la mejor? Ninguna, puesto que ambas, tienen su función. Lo que si debe quedarnos claro es que aunque las motivaciones extrínsecas pueden ser atractivas, rara vez duran y si la disciplina no forma parte de la ecuación, será muy difícil alcanzar una meta con solo motivación externa.

Las motivaciones intrínsecas, al ser algo que nace en nuestro interior y se mezcla con nuestros sentimientos para buscar lograr algo en particular, tienden a hacer que persistamos y nos mantengamos enfocados en una meta por más tiempo.

¿Cómo podemos aumentar nuestra motivación?

Mantenerte motivado será de gran ayuda en tu día a día, haciendo qué cumplas todas tus metas, tanto a corto como a largo plazo:

1. Un plan de acción

Llegar a una meta grande es algo realmente bueno, sin embargo, es ideal poder trazar un camino paso a paso para esa meta, lo que te permitirá poder disfrutar de cada paso que das, manteniéndote motivado y dejando de ver la meta final como larga y tediosa. Aprende a disfrutar de recompensas mientras lograr alcanzar tu meta final.

2. Mantente enfocado

Un enfoque físico y mental siempre te mantendrá motivado en todo momento, por lo tanto, no pierdas tiempo y energía en cosas que estén lejos de tu meta o que no te llevan a ella.

3. No escatimes en esfuerzos y decisiones

Si quieres grandes cosas, necesitas esforzarte proporcionalmente a ellas, grandes resultados requieren de grandes esfuerzos, así que, no te distraigas en ningún momento, da 100% de ti todos los días, ese esfuerzo diario se acumulará con el tiempo y dará como resultado la meta que te propusiste.

4. Oblígate a actuar

La motivación intrínseca o la motivación extrínseca no son eternas, se necesita mantenerlas activadas. Aun cuando el factor intrínseco o extrínseco está presente, habrá ocasiones que por cuestiones de estrés, cansancio, enfermedad, problemas familiares, laborales, etc., nuestro cuerpo no responde a estos estímulos internos o externos y no queremos hacer nada o queremos dejar todo botado. Es ahí donde tienes que recurrir a la disciplina para activar la motivación.

La disciplina es en pocas palabras obligarte a actuar y a no darle espacio a tu mente de divagar en otras cosas o perder el enfoque de tu meta a largo plazo, esto hará que mientras esos días malos pasan, tu plan no se detenga; y cuando te sientas mejor, la motivación volverá con mayor fuerza y no habrás perdido tiempo ni ganancias en esos días malos.

5. Rodéate de personas positivas

La motivación va muy de la mano de quienes te rodean, por eso, esas personas que buscan lo que va mal en cualquier situación, debes alejarte de ellas, esto sin importar quienes sean.

Las personas que se juntan para conseguir metas en común, tienen un 80% más de probabilidades de triunfar. Rodéate de ganadores, de soñadores en grande y de gente que ve hacia el futuro y no al pasado.

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Profesor de Yoga, Geek declarado, Ninja de redes sociales, Blogger, Libre Pensador. Evangelista del buen comer, la meditación y las buenas vibras.

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